De acuerdo a un estudio del Centro de Vigilancia y Seguridad de la Universidad Metropolitana de Londres, el 80% de los crímenes digitales están relacionados con bandas organizadas. Los miembros de estas bandas suelen ser personas jóvenes o de mediana edad, con la destreza técnica necesaria para cubrir bien sus huellas.

El estudio llegó a estas conclusiones después de revisar más de 7,000 fuentes documentales (públicas y privadas). Se conocen pocos datos geográficos respecto a las sedes de las bandas de ciberdelincuencia organizada, debido a que su habilidad en el uso de las redes puede hacer que sus ataques se disparen desde cualquier parte, complicando su rastreo.
Para el profesor John Grieve, quien presentó el estudio, la delincuencia digital organizada crecerá de forma directamente proporcional al desarrollo de la economía digital. De acuerdo con Grieve, "esto no tiene por qué ser visto como un problema insuperable".
El profesor comentó también que ya se han logrado avances y se han concluido de manera exitosa algunos operativos para detener las actividades de los escurridizos criminales en línea.
Es indispensable que las autoridades abandonen los viejos esquemas de investigación y se muevan al ritmo de la era digital; es decir, que consigan adaptarse a los cambios tecnológicos a la misma velocidad que lo hace el crimen organizado.
Es que la ciberdelincuencia que nos aqueja actualmente es tan solo una nueva área de desarrollo del crimen organizado, como en su momento lo fue el tráfico de alcohol en Estados Unidos durante la prohibición de los años 20 o, más recientemente, la comercialización de drogas y la prostitución.
Aunque la ciberdelincuencia ha alcanzado su "auge" en la última década, no es un problema nuevo. Ya desde los años 90 se habían registrado estafas del tipo "pump-and-dump" (literalmente "inflar y vender", un "spam" financiero orientado a la compra y venta de acciones bursátiles); pero existió un gran aumento después del 2000 y para el 2006 ya se registraban miles de fraudes y robos de información.
Internet también ha sido utilizada por los criminales para expandir redes ya existentes de prostitución, trafico de personas y pornografía. La cuarta parte de las bandas criminales actualmente en actividad, no existían hace apenas seis meses.
Publicado el 17/04/2012