Los ciberdelincuentes se adaptan rápidamente a los incesantes cambios del mundo digital. De acuerdo con el más reciente Informe X-Force sobre Tendencias y Riesgos, publicado por IBM, los criminales digitales han cambiado sus estrategias hacia blancos más vulnerables, dirigiendo sus esfuerzos principalmente hacia dispositivos móviles y redes sociales.

De acuerdo al informe de IBM, se alcanzaron varios logros en materia de seguridad de Internet, destacando un importante descenso en las vulnerabilidades de las aplicaciones, así como una disminución de códigos maliciosos "exploit" y de envío de spam.
Los resultados de dicho informe se basan en el análisis de aproximadamente 13,000 millones de eventos diarios vinculados a la seguridad y ocurridos a lo largo y ancho del planeta.
Sin embargo, mientras la seguridad avanza hacia un lado, la ciberdelincuencia se mueve hacia el otro. Justo cuando los fabricantes de software han conseguido solucionar las vulnerabilidades de seguridad en sus aplicaciones con mayor agilidad, los delincuentes aumentaron el número de ataques a móviles.
Al mismo tiempo, se observó un aumento de los ataques de phishing. Estos ataques, que solían estar dirigidos a empresas financieras, ahora llegan a miles de computadoras, disfrazados de notificaciones de actividad en redes sociales o invitaciones de las mismas.
Durante el 2011, el número de "exploits" que pueden atacar a los dispositivos móviles, creció en un 19%. La existencia de una gran cantidad de dispositivos sin ningún parche de seguridad y sin una preocupación latente de los usuarios por protegerse, actúa en favor de los criminales.
Otra área que mostró crecimiento durante el 2011, es la adivinación automatizada de contraseñas. Las contraseñas débiles, fácilmente adivinables, han representado durante años un reto de seguridad, y el 2011 no fue la excepción: cada vez son más los ataques automatizados que descifran las claves empleadas por los internautas.
Es necesario que la cultura de la seguridad crezca a la par de la cultura digital, y que reglas simples como crear una contraseña de fortaleza óptima, revisar licencias de servicio y rechazar correos y aplicaciones de remitentes desconocidos, se conviertan en un hábito. De esta forma estar conectado a las redes sociales no será un sinónimo de vulnerabilidad.
Publicado el 18/04/2012