Las estafas vía Internet se renuevan, y ajustan su complejidad para hacerlas creíbles. Es por ello que mantenerse al tanto de todas las modalidades utilizadas es vital para protegerse de los ciberdelincuentes. Aquí mencionamos algunas nuevas variantes de viejos engaños.

Una de las estafas más recientes es la supuesta multa por descargas ilegales. En este caso, los delincuentes se hacen pasar por autoridades en materia de descargas no autorizadas en Internet, como la Policía o la Sociedad General de Autores (según el país). En algunos casos, mediante un malware que bloquea la computadora del usuario exigen el pago de multas por un costo determinado (100 euros en su versión europea). Para justificar la acción, se acusa a la víctima que desde su PC se accedió a páginas de pornografía infantil o que se han registrado descargas ilegales de música.
Otra modalidad es el envío a las posibles víctimas de documentos con el logo de alguna empresa bancaria para requerirle sus datos personales, incluidos sus claves, números de cuentas y de tarjetas de crédito. Responder a este tipo de solicitud sea cuál sea el remitente, es siempre un gravísimo error.
Más comunes resultan hoy días las publicidades o promociones falsas, que solicitan al usuario su número de móvil para algún tipo de servicio que nunca llega a los celulares.
Dentro del mismo estilo, también son cada vez más comunes las falsas ofertas de trabajo que piden a la victima pequeñas sumas para gastos administrativos. Obviamente estas ofertas laborales son inexistentes.
Además de todo ello, siguen siendo frecuentes la supuesta venta de productos vía Internet, incluso automóviles o falsos alquileres de apartamentos, con los que resultan estafados miles de usuarios, siempre que responden a esas ofertas y acepten enviar cualquier clase de datos o incluso de dinero como adelanto.
El cuento del tío, siempre tuvo víctimas propicias con las que los estafadores lograron pingües ganancias en la "vida real". En Internet, la mayor cantidad de personas que pueden ser contactadas, hace que el número de personas crédulas aumente enormemente el terreno para este tipo de delito.
Permanecer alerta a los intentos de estafa por parte de los muchos delincuentes cibernéticos que existen en el mundo actual, empieza por considerar cualquier situación de este tipo que se nos presente, cómo si sucediera "en el terreno real". Jamás le vamos a dar un billete de cien dólares a un desconocido que se presente a la puerta de nuestro hogar diciendo que si hacemos eso, mañana nos hará llegar el auto cero kilómetro que nos ganamos en un sorteo en el nunca participamos.
Publicado el 06/06/2012