A medida que las tecnologías inalámbricas y los controles electrónicos incrementan su presencia en los automóviles, los vehículos se vuelven también vulnerables al ataque de hackers, quienes pueden robar información o inyectar malware.

Ésta fue la advertencia que un senador de los Estados Unidos envió en una detallada carta a los 20 principales fabricantes de autos, disparando un gran debate en torno al tema.
Edward J. Markey, senador demócrata por Massachusetts, señaló públicamente que, hoy en día, los automóviles tienen en promedio hasta 50 unidades de control, a menudo manejadas por una "red" disponible en el vehículo.
En su carta, Markey puntualizó que el auto familiar promedio actualmente contiene unas 100 millones de líneas de código de programación, y que el software puede significar hasta el 40% del costo del vehículo.
El hackeo de autos ya ha sido demostrado antes. No obstante, hasta ahora ha sido únicamente cuando los atacantes han tenido acceso físico a los vehículos.
En la conferencia DefCon de este año, dos investigadores demostraron cómo ellos podían tomar control de dos vehículos Toyota y Ford al enchufar una laptop en un puerto usualmente utilizado para realizar diagnósticos de funcionamiento.
Pero "a medida que los vehículos están cada vez más integrados con la tecnología inalámbrica, hay más vías a través de las cuales un hacker podría introducir código malicioso, y más vías a través de las cuales la información privada del conductor puede verse comprometida", señaló el senador.
"Estas amenazas demuestran la necesidad de disponer de seguridad robusta en los vehículos para mantener la seguridad y la privacidad de los conductores", agregó.
Publicado el 20/12/2013